Los Labubu se han convertido en un fenómeno mundial, y como pasa con todo lo que se pone de moda, el mercado se ha llenado de falsificaciones —tan habituales que ya tienen apodo: "Lafufu"—. Si vas a comprar uno (o ya lo has hecho y tienes dudas), conviene saber distinguir un Labubu auténtico de POP MART de una imitación, porque las hay desde toscas y evidentes hasta sorprendentemente logradas. En esta guía te enseño todas las señales para reconocer un Labubu original : desde el famoso truco de los dientes hasta la caja, el color de la cara y el código de verificación. Y, sobre todo, cómo comprar sin caer en el engaño. Spoiler: el detalle de los 9 dientes es tu mejor aliado.
Respuesta rápida
Para saber si un Labubu es original (de POP MART) o un falso ("Lafufu"): cuenta los dientes (el original tiene exactamente 9 ), revisa la cara (gesto pícaro pero "amable"; los falsos lo tienen tosco o agresivo), el color del rostro (un melocotón mate uniforme, no brillante ni amarillento), la caja (impresión nítida, logo POP MART correcto) y, lo más fiable, el QR/sello de autenticidad que POP MART incluye y que se verifica en su app/web. Desconfía de precios demasiado bajos y de vendedores no oficiales. La forma 100% segura de no caer es comprar en canales oficiales POP MART o tiendas de confianza. Ojo: muchos "Labubu baratos" de bazar o redes son falsificaciones (Lafufu).
Labubu, POP MART y los "Lafufu" Antes de las señales, conviene situarse. El Labubu es un personaje creado por el artista Kasing Lung y comercializado por la marca POP MART , que lo vende sobre todo en formato blind box (caja sorpresa) y como llavero-peluche. Su éxito brutal ha disparado las imitaciones, conocidas popularmente como "Lafufu" .
Originales (POP MART): producto oficial con licencia, control de calidad y, en las versiones recientes, sistemas de verificación.Falsos (Lafufu): copias no autorizadas, de calidad muy variable, que se venden en bazares, mercadillos, redes sociales y vendedores no oficiales, a menudo a precio sospechosamente bajo.Que tengas claro de dónde viene cada cosa ya te ahorra disgustos. Si quieres el contexto completo del personaje y la colección, tienes la guía completa para coleccionar Labubu . Aquí nos centramos en detectar el falso .
El truco estrella: cuenta los dientes (9) Si solo te quedas con una señal, que sea esta. El Labubu original tiene un número muy concreto de dientes , y es de los detalles que más cuesta clonar bien:
Exactamente 9 dientes: el Labubu auténtico tiene nueve dientes , ni más ni menos, con una forma y separación característica.Los falsos fallan aquí: muchas imitaciones tienen un número distinto (más o menos dientes), dientes mal alineados, demasiado grandes, torcidos o con una sonrisa que "no encaja".Cómo mirarlo: fíjate en la boca con calma y cuenta. Si no son 9 dientes limpios y bien hechos, sospecha inmediatamente.Es el control más rápido y famoso entre coleccionistas. No es infalible al 100% (algunas falsificaciones buenas lo replican), pero descarta de un vistazo la mayoría de los Lafufu.
La cara y el color del rostro La expresión es el alma del Labubu, y es donde los falsos más se delatan, aunque cueste describirlo:
La expresión: el original tiene un gesto pícaro pero entrañable , travieso y con cierta gracia. Los falsos suelen tener una cara tosca, "rara", demasiado agresiva o sin chispa ; algo no cuadra.El color del rostro: la cara del Labubu auténtico tiene un tono melocotón/beige mate y uniforme . Desconfía si el color es demasiado brillante, amarillento, pálido o desigual .El acabado: la pintura de los ojos y la cara está limpia y bien definida en el original; en los falsos suele estar corrida, descentrada o emborronada .La calidad general: costuras, pelo y materiales se notan cuidados en el auténtico y, a menudo, bastos en la copia.Compara siempre con fotos oficiales de POP MART de ese modelo concreto. El "no sé qué pero la cara está rara" suele ser una intuición acertada: es un Lafufu.
La caja, el logo y los detalles de marca El empaquetado dice muchísimo, porque las marcas oficiales cuidan la impresión y los detalles legales:
Logo POP MART: debe aparecer correctamente escrito y bien impreso. Cuidado con logos borrosos, mal escritos o ausentes.Calidad de impresión: la caja original tiene colores nítidos, textos legibles y buen acabado. Las falsas suelen tener impresión borrosa, colores apagados o erratas .Información del producto: el original incluye datos de la marca, la serie y, normalmente, referencias o etiquetas oficiales. La ausencia de esta información es mala señal.Acabados de la caja: en los blind box, el tipo de cierre, el material y la presentación general son más cuidados en el original.Un Labubu que llega en una bolsa de plástico genérica, sin caja oficial o con un empaquetado cutre, es casi con seguridad un falso.
El código QR / sello de autenticidad (lo más fiable) Esta es la verificación más potente, porque es la que POP MART ha diseñado precisamente para combatir las falsificaciones:
Sello/QR de autenticidad: los Labubu oficiales recientes incluyen un código QR o sello verificable (a menudo con tinta especial o sistema anti-copia) que permite comprobar la autenticidad escaneándolo.Cómo verificarlo: se comprueba a través de los canales oficiales de POP MART (su app o web). Si el código no existe, no escanea o no valida, es falso.Los falsos no lo replican bien: pueden imitar un QR de adorno, pero no pasa la verificación oficial. Es la prueba más difícil de falsear.Siempre que el modelo lo incluya, verifica el código : es la forma más segura de confirmar que tienes un original y no un Lafufu bien hecho. Apóyate también en la guía general de peluches oficiales vs falsificaciones .
Precio y dónde comprar para no caer Al final, la mejor defensa contra las falsificaciones está en cómo y dónde compras :
El precio que es "demasiado bueno": los Labubu tienen un precio de referencia. Si te ofrecen uno por una fracción de lo que cuesta, casi seguro es falso. Tienes los precios reales en cuánto cuesta un Labubu de verdad .Vendedores no oficiales: mucho cuidado con perfiles de redes sociales, mercadillos y bazares que venden "Labubu" baratos. Es el caladero principal de los Lafufu.Compra en canales oficiales: la forma 100% segura es comprar en POP MART oficial o en tiendas y marketplaces de confianza con buena reputación. Si miras opciones, hazlo entre los mejores Labubu de vendedores fiables.Desconfía de la urgencia: "última unidad", "oferta flash" y presión para comprar ya son tácticas habituales en la venta de falsificaciones.Y un apunte importante: comprar un falso no solo es llevarte peor calidad, sino que las falsificaciones no pasan los mismos controles de seguridad. Si es para un niño, la autenticidad también es una cuestión de seguridad.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos dientes tiene un Labubu original?
Un Labubu original de POP MART tiene exactamente nueve dientes, y este es probablemente el truco más conocido y rápido para distinguir un auténtico de una falsificación. Los nueve dientes tienen además una forma y una separación características, con un acabado limpio y bien definido. Muchas imitaciones, conocidas como Lafufu, fallan precisamente en este detalle: tienen un número distinto de dientes, ya sea más o menos de nueve, o los presentan mal alineados, demasiado grandes, torcidos o con una sonrisa que simplemente no encaja con la del personaje original. Por eso, cuando tengas dudas sobre un Labubu, lo primero que conviene hacer es mirar la boca con calma y contar los dientes. Si no son nueve dientes limpios y bien hechos, hay que sospechar de inmediato que se trata de una falsificación. Eso sí, conviene tener en cuenta que el truco de los dientes descarta la mayoría de los falsos, pero no es infalible al cien por cien, porque algunas imitaciones muy logradas consiguen replicar el número correcto; por eso lo ideal es combinarlo con otras señales como la cara, la caja y el código de autenticidad.
¿Qué es un Lafufu?
Lafufu es el nombre popular y algo humorístico con el que se conoce a las falsificaciones o imitaciones del Labubu, el personaje creado por el artista Kasing Lung y comercializado oficialmente por la marca POP MART. El término surgió entre coleccionistas y en redes sociales para referirse a todas esas copias no autorizadas que han inundado el mercado aprovechando el enorme éxito y la popularidad del Labubu. Los Lafufu son de calidad muy variable: los hay desde versiones toscas y fácilmente reconocibles, con caras mal hechas y materiales bastos, hasta imitaciones sorprendentemente logradas que cuesta más distinguir a simple vista. Se venden habitualmente en bazares, mercadillos, perfiles de redes sociales y vendedores no oficiales, casi siempre a un precio bastante más bajo que el original, lo que suele ser una de las primeras señales de alarma. Comprar un Lafufu no solo significa llevarse un producto de peor calidad y sin el valor de coleccionismo del original, sino que además las falsificaciones no pasan los mismos controles de seguridad que el producto oficial, algo especialmente importante si el peluche es para un niño.
¿Cómo sé si mi Labubu es original o falso?
Para saber si un Labubu es original o falso conviene revisar varias señales en conjunto, no solo una. La más famosa y rápida es contar los dientes: el original tiene exactamente nueve, bien hechos y alineados. Después, fíjate en la cara: el auténtico tiene una expresión pícara pero entrañable, mientras que los falsos suelen tener un gesto tosco, raro o demasiado agresivo. El color del rostro también ayuda, ya que el original luce un tono melocotón mate y uniforme, y desconfía si es demasiado brillante, amarillento o desigual, o si la pintura de los ojos está corrida o descentrada. Revisa además la caja y el empaquetado: el logo de POP MART debe estar bien impreso, con colores nítidos y sin erratas, y debe incluir la información del producto. La verificación más fiable de todas es el código QR o sello de autenticidad que POP MART incorpora en los modelos recientes, que se comprueba a través de sus canales oficiales; si no existe, no escanea o no valida, es falso. Por último, desconfía de precios demasiado bajos y de vendedores no oficiales. Combinando todas estas pistas, es bastante fácil detectar una falsificación.
¿Dónde comprar Labubu originales sin que me engañen?
La forma más segura de comprar un Labubu auténtico y no caer en una falsificación es hacerlo a través de los canales oficiales de POP MART, ya sea su tienda oficial física u online, o bien en tiendas y marketplaces de confianza con buena reputación y valoraciones sólidas. El gran error es dejarse llevar por ofertas en perfiles de redes sociales, mercadillos, bazares o vendedores no oficiales que ofrecen Labubu a precios sospechosamente bajos, ya que ese es precisamente el principal caladero de los Lafufu o falsificaciones. Un buen indicador es el precio: los Labubu tienen un precio de referencia conocido, y si te ofrecen uno por una fracción de su coste habitual, es casi seguro que se trata de un falso. También conviene desconfiar de las tácticas de urgencia, como los mensajes de última unidad u oferta flash, que son habituales en la venta de imitaciones. Si vas a comprar, dedica un momento a comprobar la reputación del vendedor y, cuando el modelo lo permita, verifica el código de autenticidad. Comprando en sitios oficiales o de confianza y revisando las señales del producto, evitarás llevarte un gato por liebre.
Conclusión Distinguir un Labubu original de un Lafufu es más fácil de lo que parece si sabes dónde mirar. Quédate con el truco estrella —contar los 9 dientes — y compleméntalo con la expresión de la cara , el color melocotón mate del rostro, la calidad de la caja y el logo de POP MART y, sobre todo, el código QR o sello de autenticidad , que es la prueba más fiable. Y recuerda la regla de oro: la mejor forma de no caer es comprar en canales oficiales o tiendas de confianza y desconfiar de los precios demasiado buenos. Las falsificaciones no solo valen menos, sino que no pasan los mismos controles de seguridad, algo a tener muy en cuenta si el Labubu es para un niño. Con estas señales en la cabeza, podrás comprar tranquilo y asegurarte de que tu Labubu es de verdad el auténtico.